miércoles, 26 de noviembre de 2008

Retro

Eran aquellos días en que el siglo XXI apenas nacía, la internet estaba en su primera versión y habían velocidades espantosas de 3 Mbps, había algo llamado ipv4 para identificar las computadoras en las redes, estos aparatos eran completamente electrónicos y existian unidades de medidas basadas en el bit (0 y 1), lo que hacía la integración biológica prácticamente imposible, ni pensar siquiera en el procesamiento neuronal ni las redes nerviosas, por cierto, existía un concepto llamado redes neuronales, pero era una verdadera absurda emulación del verdadero modelo nervioso de networking.
Lo más destacable de aquellos años fue el nacimiento de las redes sociales, que en un inicio no eran más que una sopa de imágenes, texto y animaciones pobres que el usuario podía amontonar en una URL y que al final resultaba en un sitio de mal gusto, pero en fin fue el inicio del boom de las verdaderas redes sociales, donde lo peor era tener que invertir tiempo de tu día para poder mantener relaciones con los demas en la red. El second life no era en realidad secundario, había tristes casos de personas que desperdiciaban su tiempo productivo en esta red, ni pensar en conectarse mientras duermes a socializar sin tener que estar frente a un monitor sentado.

Había programadores, eso si era gracioso, tener que escribir en un lenguaje incomprensible instrucciones para las máquinas, ese era el unico grado de integración con ellas, que se podia hacer?
Los unicos sentidos que las máquinas podian estimular eran la vista y el oido, era verdaderamente aburrido.
Son detalles que recuerdo, y que acompañan a este blog desde entonces.

sábado, 22 de noviembre de 2008

Esa mirada

Hoy de camino a la escuela, descubrí la mirada de un perrito que asomaba la cabeza detrás de unos barrotes, inmediatamente, esa mirada me trajo a la memoria la cara de una persona, no se ni quien es, ni como se llama, sólo se que vi la misma expresión en sus facciones, y no es la cara del perro en sí lo que me hizo visualizarla, sino el hecho de que los animales tambien expresen emociones en sus facciones tal como lo hacemos los humanos, así de pronto se quedan en nuestras memorias caras y miradas que expresan algun sentimiento o emoción y que al ver esa expresión en alguna otra persona o hasta en un animal, nos hacen recordarlas. Como la angustia de Luis, El coraje de Juan, la enfermedad de Lola, las ganas de coger de Lupe, la pena de Sofía, El antojo de Diana, la sorpresa de Carlos.
Hay tantas cosas que se pueden obviar con solo reparar un momento en una mirada, aunque sea la de un perro.